28 mayo 2006

Tenis internacional

La sorpresa del torneo de Roland Garros fue sin lugar a dudas Diego Hartfield, ignoto número 157 del ranking mundial, oriundo de Oberá, que enfrentó nada más y nada menos que al número uno y super campeón, Roger Federer.
Liberado de la presión, que recaía en un 100 % sobre el suizo, Hartfield hizo gala de su tenis no desprovisto de técnica, y pronto se ganó al público arriesgando con jugadas audaces, luciéndose con fantásticos lifts, globos, slices y dejadas, y, como si eso fuera poco, actuando con toda corrección deportiva, sonriendo ante los errores propios, felicitando con sus gestos simpáticos al rival cuando hacía alguna jugada a las que nos tiene acostumbrados.
Todo lo hizo bien Diego Hartfield. El partido lo ganó Roger Federer.

No hay comentarios.:

Incrédulos

Primero les dijimos que a Santiago Maldonado lo llevó un camionero a Entre Ríos y no nos creyeron. Después les mostramos el video de Santi...