15 diciembre 2006

La lagartija

Así sin más, ajena a todas las reglas de la buena educación, la lagartija se metió en el hueco del árbol podrido cuando yo, cortés y diligente con todos los seres de este mundo, me acercaba a presentarle mis saludos, mis respetos, mi muy buena disposición para todo lo que necesitase.

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