23 octubre 2009

Variaciones sobre Chuang



1
Chuang Tzu soñó que era Chuang Tzu. Al despertar, no sabía si era Chuang Tzu que había soñado que era Chuang Tzu, o si era Chuang Tzu y estaba soñando que era Chuang Tzu.

2
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Un coleccionista de mariposas vio volar el curioso ejemplar, tomó la red y lo capturó muy fácilmente. Luego metió al lepidóptero en un libro. Días después, lo clavó en un cartón. Hoy en día, Chuang Tzu se exhibe en una vitrina del Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de Meng.

3
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Una mariposa cualquiera, una mariposa anónima, arquetípica. Por eso es un error y un signo de soberbia pretender que una mariposa, cuando sueña con un hombre, sueñe con ser un hombre específico, sea este Chuang Tzu, Matusalén, Buda o el carnicero Enrique. Cuando una mariposa sueña que es un hombre sueña un hombre vacío de identidad, un hombre anónimo, arquetípico, cualunque. Para una mariposa no existe Chuang Tzu ni ningún otro hombre en particular. Para una mariposa todos los hombres son iguales.

4
Chuang Tzu contó que soñó que era una mariposa. El psicoanalista carraspeó. Chuang Tzu no sabía si era él que había dicho algo inapropiado, o si era el psicoanalista que se había atragantado con las galletitas envenenadas que le había llevado de regalo Chuang Tzu esa misma tarde.

5
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al depertar, salió volando. La esposa le gritó ¡Cuidado Chuang! Demasiado tarde. Chuang Tzu se rompió la crisma contra el borde de la mesa de luz. El chiste le costó 14 puntos y el resto de la vida alimentándose a sopa de arroz con una pajita.

6
Una mariposa soñó que era Chuang Tzu. Al despertar no sabía si era una mariposa que había soñado que era Chuang Tzu, o si era Chuang Tzu y estaba soñando que era una mariposa. A las otras mariposas el relato no les pareció nada extraordinario.

7
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. José Hernández le recomendó: mejor decí que era un caballo, a lo sumo un Dragón.

Del libro Variaciones sobre el sueño de Chuang Tzu, Macedonia Ediciones, 2009.

Incrédulos

Primero les dijimos que a Santiago Maldonado lo llevó un camionero a Entre Ríos y no nos creyeron. Después les mostramos el video de Santi...