29 septiembre 2012

Cuántos comentarios

A pesar de no haber escrito nada últimamente en el blog, he recibido muchos fervorosos comentarios.
Esos febriles y entusiastas "comments" parecían no haberse tomado la molestia de leer los textos a los que aludían.  Qué raro, pensé. Eran apasionados y exaltados pero sobre asuntos ajenos a los referidos en mis textos: productos químicos, físicos, etéreos, para las uñas, para los músculos, para el reproductor de música, para los espejos retrovisores. Concluí que eran alusiones indirectas, elípticas, metafóricas. "La literatura con literatura se paga" me dije.
Un experto en computadoras  me dijo que no eran comentarios sobre mi obra literaria sino "spam... o sea", me tradujo, "publicidad basura". "Por eso ni siquiera salen, el mismo blogger los bloquea, llegan solo a tu mail".
Qué tipo más envidioso, pensé, y volví a la lectura de esos textos con la ayuda del traductor de google. Hay un secador de pelos que me encanta.

Incrédulos

Primero les dijimos que a Santiago Maldonado lo llevó un camionero a Entre Ríos y no nos creyeron. Después les mostramos el video de Santi...