25 abril 2008

Cuarteto Leo


En el irregular universo de poemas
de cuatro versos
éste será uno de los menos
dispersos

09 abril 2008

El fin del semáforo


En 1989, el filósofo Francis Fukuyama causó un gran revuelo con la publicación, en la ignota revista The National Interest, de un artículo titulado «El fin de la historia». Con el triunfo del capitalismo sobre el comunismo, decía Francis, se acababan los procesos revolucionarios y con ellos nada menos que la historia. La polémica desatada fue enorme. Otros pensadores, escritores, peluqueros y la misma historia se encargaron de desmentir la tesis, a punto tal que el mismo autor acabó rectificándose.
En 1997, Gabriel García Márquez anunció el fin de la ortografía. Lo hizo en el Primer Congreso Internacional de la Lengua Española en la ciudad de Zapatecas, México, con la ponencia «Botella al mar para el dios de las palabras» . Voces más conservadoras, acaso temerosas de abrir el juego del lenguaje a una porción más considerable de la población mundial, salieron a criticarlo y se impusieron. La palabra huevo mantiene la hache inicial por correcta y etimológica, aunque sea muda.
A lo largo de la historia de la humanidad hubo muchos finales pomposa o tímidamente anunciados. El fin del arte, el fin del teatro, el fin de la novela, el fin de la política, el fin de los “wings”, el fin de todo o casi todo lo que existe en nuestra finita cultura. A veces, estos finales anunciados se tradujeron a la realidad, a veces no, casi siempre resultaron cambios de estado, de aspecto, de situación. Garrincha hoy jugaría de media punta.
Sin tanto anuncio ni pandereta, los vecinos del conurbano bonaerense decretaron, en el nuevo siglo, el final de un artefacto vetusto que se había vuelto parte del paisaje urbano de cualquier ciudad del mundo: el semáforo.
Fue un cambio paulatino, colectivo y gradual, y sin dudas más pedestre y municipal que el fin del arte, de la historia, de la ortografía o de los centros al área del loco Houseman.
Los bonaerenses del conurbano decidieron (decidimos) convertir en adornos urbanos esos coloridos postes patentados en Cleveland que uniformaban el paisaje de las esquinas.
Los orígenes de esta reforma difieren según las fuentes, pero el más extendido es el mito de la defensa propia.
Cuenta la leyenda que allá por los años de la Gran Crisis de 2001, la también llamada maldición de los siete presidentes, hubo casos de asaltos perpetrados contra obedientes conductores que esperaban la luz verde junto a estos artefactos eléctricos de las esquinas. Para prevenir esa clase de hechos delictivos, los bonaerenses abandonaron la obediencia a la luz roja, pues antes que las leyes del tránsito estaba la necesidad de proteger la integridad física y patrimonial de las personas.
Esta prescindencia fue en un comienzo parcial y acotada a las esquinas y horarios en los que se suponía que podían ocurrir atracos. Pero como el Universo está en expansión y todo se multiplica, la costumbre fue poco a poco, y paso a paso, derramándose hacia barrios y momentos cada vez más amplios y generosos.
Fue así como, con el correr de los meses y los años, los semáforos pasaron a ser carteles luminosos como los que anuncian las bondades de productos de las más variadas características.
Hay quienes hacen una lectura más política y señalan que así como algunos personajes públicos perdieron credibilidad, los semáforos también dejaron de significar lo que significaban en otras coyunturas (preguntados por la continuidad de la situación asemáfora, sostienen que la crisis persiste, que la naturaleza del argentino radica en no conocer situación distinta de la de crisis, y los cambios de conducta se quedan, como una especie de lastre eterno).
Sea como fuere, hoy por hoy, los orígenes de la nueva normativa están prácticamente olvidados, y el conductor común y silvestre, ya lejos del peligro de un atraco, a plena luz del día e incluso rodeado por fuerzas del orden, prescinde olímpicamente de aquella invitación a pisar el freno que suponía en otras circunstancias socioculturales el enrojecimiento de las luces de la esquina.
No es una situación de anarquía. Toda ley es suplantada por una nueva. Lo que ocurre es que la normativa vigente en la vida cotidiana de los bonaerenses no está redactada.
El conductor bonaerense sigue la tradición del rojo, ámbar o amarillo y verde en la circunstancia excepcional del cruce de dos arterias con altísimo y parecido volumen de tránsito. Por ejemplo, en el centro de Morón, en los horarios pico, las luces de los semáforos de la intersección de 9 de Julio con la Avenida Rivadavia son obedecidas a rajatabla, como si estuviésemos en Tokio, acaso por la presencia de la pizzería homónima en una de las esquinas.
La ley de la prioridad de la arteria más concurrida se extiende a todo el conurbano. Por citar un ejemplo, mencionemos la intersección de la Avenida Burgos y la tímida calle Grito de Alcorta. Allí, el semáforo es un arbolito de navidad que siempre indica lo mismo: al de la Avenida: siga, siga; al de la calle: pare, pare. El conductor que viene por Grito de Alcorta debe detenerse, mirar si viene alguien y decidir en consecuencia.
El nuevo código semaforil obliga a la reforma de otros reglamentos, como por ejemplo, el del uso de la bocina en la ciudad.
Hasta ahora, el uso de la bocina estaba restringido al caso de llevar un enfermo grave o herido, el caso de un amigo que pasa y hace tiempo no vemos, el casamiento de alguno, o el paso de una persona físicamente agraciada que merece el reconocimiento público. Con el nuevo orden, se hace lícito usar la bocina, además, en el caso de que un conductor nuevo, distraído o extranjero persista en detenerse inútilmente ante una luz roja semafórica. El conductor ubicado inmediatamente detrás del mismo tiene el derecho (sino el deber) de tocarle bocina insistentemente para que deponga su actitud, avance de una vez y no permanezca estático por semejante nimiedad.
Esta página quiere, humildemente, contribuir a la tarea de reglamentar el uso de estos simpáticos postes luminosos según las nuevas costumbres bonaerenses.

17 marzo 2008

La vida después de la Eternidad


Siento defraudar el lector por no poder cumplir la promesa del título, ya se lo voy diciendo: desilusiónese ahorita nomás, no avance con antorchas encendidas.
Y si avanza igual, ya sabe: de lo del título, nada. ¡Ya me gustaría a mí tener el contenido de semejante asunto, qué literatura ni qué ocho cuartos, menuda revelación sería, la vida después de la Eternidad, Dios me libre y salvaguarde! Me retiraba de las canchas, colgaba la raqueta y empezaba a criar panza.
Piense que si así de defraudado se siente usted, qué tristeza no me alcanzará a mí, autor y prometedor, que me fue dado el título, por decirlo de alguna manera, y me quedé esperando la papa, boquiabierto, patitieso, "venga eso, pibas", les dije a las musas, "no me dejen así en ascuas", y nada.
"¡Arreglatelás!", me gritó la última yéndose burlona, sobradora, canchera y argentina. Eran una legión las musas, como un equipo de hockey, leonas flacas, de anteojos, poetas pálidas.
Qué le vamos a hacer, amable lector, en esta orfandad estamos. Si quiere nos suicidamos juntos, pero hoy no, hoy el día está tan lindo..., y tampoco hay que exagerar, ¿no es cierto?, matarse por una defraudación...
Al fin y al cabo, todos los días uno se defrauda por algo, y no llora tanto, no se tira por los acantilados de Pittsburgh, aunque no haya acantilados en Pittsburgh, porque es llana como La Plata, 25 de Mayo o Lincoln.
Es raro, uno pone el nombre de una ciudad que desconoce y es como si hubiese estado ahí, un viajecito mental y pasajero.

02 marzo 2008

Dudas sobre el Indec cósmico


¿Y si no fueron 10 las plagas de Egipto, los mandamientos? ¿Y si no fueran 7 los pecados capitales, las maravillas del mundo, los días de la semana?
¿Y si no fueron 3 las carabelas, los mosqueteros, los chanchitos, las Marías?
¿Y si no son 4 los puntos cardinales, las estaciones del año, los Beatles, los jinetes del Apocalipsis? ¿Y si no fueran 12 los meses del año, los apóstoles, los pasos del penal, los monos? ¿Y si no fueran 24 los períodos climáticos del año solar, las horas del día?
¿Y si no son 11 los pies de un endecasílabo, las rutas perdidas del Valle de Jerte, los jugadores del Fluminense? ¿Y si no son 64 las casillas del ajedrez, las artes tántricas? ¿Y si no son cinco los sentidos, los dedos de la mano, Los Latinos, Los del ritmo?
¿Y si no fueran 2 las partes del día, las caras de la moneda, las Coreas, las Meninas de Velázquez, las orillas del río? ¿Y si no fuera 1 lo 1, la Unidad Básica, el motor inmóvil, el bolo primigenio, la salida de este enjambre de Números?

16 febrero 2008

La conquista de la "e" (lenguaje y machismo)

Ahora que los argentinos (y las argentinas) tenemos Presidenta y no Presidente, el machismo lingüístico ha dado un paso más en su afán conquistador, y la otrora indiferente desinencia "e" está más cerca de ser definitivamente masculina (o masculino o masculine).
Me explico. Lo que todo el mundo tenía claro era que la "a" era una terminación predominantemente (o predominantementa) femenina mientras que el final "o" era masculino como un gaucho, un torero o un tesorero. La "e", en cambio, estaba en una zona neutral, ambigüa o intermedia, se acomodaba indistintamente a los dos artículos: el estudiante, la estudiante, el dibujante, la dibujante.
Eran contados los casos de "e" masculina: el pibe, la piba; la monja, el monje; el infante, la infanta, ocupaciones estas últimas, dicho sea de paso, cada vez más excepcionales.
Había también muchos casos de desinencias en "a" indistintas. Por ejemplo el artista y la artista, el poeta y la poeta (un intento, que fracasó, del machismo lingüístico de conquista de nada menos que la "a" fue la invención de la palabra "poetisa").
Astuto, el machismo, nunca reivindicó para sí la "o": nunca habló del tenisto ni del pianisto para referirse a Guillermo Vilas o Bruno Gelber. Ni hablar de la profesión de sindicalista, tan femenina palabra para designar a individuos de indudable masculinidad como Lorenzo Miguel o Hugo Moyano.
¿Por qué no se pidió llamar a esos recios varones sindicalistos en lugar de sindicalistas? ¿Por qué en lugar de hablar de la reunión entre la Presidenta Fernández y el Sindicalista Moyano no se habla de la reunión entre la Presidenta Fernández y el Sindicalisto Moyano?
Otras profesiones podrían también mutar: el astronauto, el taxisto, el electricisto, el policío. ¿Por qué limitarnos a presidentas y sindicalistos?
Una decisión audaz sería declarar la eliminación de la "e" final. Así tendríamos la presidenta y el presidento. El guardaparco y la guardaparca.
Pero no sucede esto, el machismo lingüístico se queda callado y así avanza, de manera tal que la "e" cada vez le pertenece más. Como los mejores conquistadores de la historia, el machismo logra su objetivo sin jamás mencionarlo.
Sus efectos futuros están a la vista. Alcanzarán a los adjetivos y a las adjetivas. Y más tarde a los adverbios y a las adverbias, a las preposicionas y les preposiciones.
Todavía se puede decir esto: Mi amiga Alicia es una docente inteligente, prudente, y, sobre todo, muy coherente en sus ideales.
Pero pronto, cuando la "e" ya sea totalmente masculine, se va a tener que decir: Mi amiga Alicia es una docenta inteligenta, prudenta, y sobre toda, muy coherenta en sus idealas.

15 febrero 2008

Divino tesoro


callados
pausados
sonrientes
vivientes

anchos
panchos
viejos
lejos

pelados
alados

14 febrero 2008

Idea para un diario


La onda sería escribir un diario anotando solamente lo menos relevante del día. El esfuerzo resultaría análogo al que conocemos, pero inverso: el diarista deberá repasar la jornada para hallar o elegir el hecho menos significativo. No un hecho inconsistente cualquiera, sino el más.
El método conviene, sobre todo, si el narrador protagonista es persona famosa o célebre.
Así, cuando el lector desesperado busca en el libro el inolvidable día en el que ordenó la invasión Polonia, descubrió la penicilina o compuso La balsa en La Perla del Once, encuentra que la celebridad sola y escuetamente anotó: "esta mañana me cepillé los dientes con el mismo dentífrico que ayer".
Supongo que a alguien se le ocurrió ya la idea simple y maravillosa y habrá miles de volúmenes de este tenor, pero por las dudas la escribo antes de que se me escape y porque me parece original e instructiva para la juventud rebelde, ansiosa y tremebunda.

31 enero 2008

Insensibilidad vecinal


Un vecino descubrió un objeto capaz de producir no sólo placer, sino algo más, la revelación de un secreto para el alma. ¿El objeto? Un puñado de canciones de Ricardo Arjona, grabadas en vivo.
Lejos de todo egoísmo, quiso compartir la sensación y las vibraciones con los vecinos del barrio, un viernes por la mañana.
El vecindario, empero, es ingrato por naturaleza. Años de vida en sociedad han convertido a sus habitantes en seres escépticos, desesperanzados, ciegos a todo altruísmo, a cualquier muestra de solidaridad.
Los más insensibles, incluso, consideraron el gesto como "ruidos molestos", y llamaron por teléfono a las autoridades.

29 enero 2008

Sepa si usted es un asesino serial



1. Al leer "A sangre fría", usted...
a. se identificó con el personaje de Perry Smith.
b. se identificó con el personaje de Dick Hickock.
c. Usted no leyó "A sangre fría".

2. Si un viejito se cae en la calle, usted...
a. mira para otro lado.
b. no puede parar de reírse.
c. corre a ofrecerle ayuda.

3. Usted se informa de la actualidad...
a. mirando Canal 26.
b. mirando Crónica TV.
c. leyendo ensayos filosóficos.

4. Si el ladrido de un perro lo despierta en el medio de la noche, usted...
a. siente deseos de estrangularlo.
b. lo estrangula.
c. va hasta el baño y se coloca algodones en los oídos.

5. Si no queda más algodón en el baño, usted...
a. siente deseos de estrangular al perro.
b. lo estrangula.
c. se dirige a la farmacia de turno más cercana, compra algodón, se lo pone en los oídos y trata de conciliar el sueño.

Resultado
Si usted leyó la encuesta y en cada punto eligió una opción (a, b o c), usted es, potencialmente, un asesino serial.

14 enero 2008

Misterio en la calle Puan


Un librito de introducción a la historia de la estética admite el hecho de que el arte existiera durante algunos milenios antes de que nacieran las primeras teorías estéticas.

02 enero 2008

Naturalismo avícola


En el cielo, las estrellas;
en el campo, las espinas;
en el medio del puchero
aletean las gallinas.

31 diciembre 2007

Otto Rino



Soñó con música. Se despertó en una cama llena de orejas. Se las puso todas.
No escucha mejor, pero está mucho más lindo.

30 diciembre 2007

Sandía con vino


De todas las mentiras que me has dicho
hay una que me duele todavía,
me acuerdo exactamente de aquel día:
las cuatro de la tarde en lo de Chicho.

Ladraba en lontananza un pichicho,
comías un melón y yo sandía,
dijiste "yo te quiero, prenda mía",
y yo me vine al suelo como un bicho.

Yo estaba enamorado, qué abadejo,
por vos torcí la vela del destino,
crucé el Pilcomayo y el Bermejo.

Pero el más grande y triste desatino
fue no haber oído aquel consejo:
no hay que mezclar la sandia con el vino.

26 diciembre 2007

elogio del presente


está bien:
los asientos de los nuevos colectivos son más incómodos,
menos mullidos
(casi nada mullidos),
pero tienen respaldos de plástico
enormes
de un gris muy oscuro
muy intenso
y lisos,
excelentes para escribirles poemas
con liquid paper

21 diciembre 2007

Destiempo


Nuestro entusiasmo alentaba a estos días que corren
entre la multitud de la igualdad de los días.
Nuestra debilidad cifraba en ellos
nuestra última esperanza.
Pensábamos y el tiempo que no tendría precio
se nos iba pasando pobremente
y estos son, pues, los años venideros.

Todo lo íbamos a resolver ahora.
Teníamos la vida por delante.
Lo mejor era no precipitarse.


Enrique Lihn

15 diciembre 2007

Te doy una canción


Finalmente, la Scotland Yard descubrió que el asesino de los imitadores de Silvio Rodríguez que asolaban el mundo hispánico, había sido el propio Silvio Rodríguez.
Nadie sospechaba del cantante, porque siempre fue una persona más bien pacífica y apasible, y hasta melancólica.
Según los testigos, el creador de Mi unicornio azul, provisto de una escopeta de caño recortado, incursionaba en los garitos disfrazado del Ratón Mickey o de la Pantera Rosa, y disparaba al corazón o a la cabeza de los imitadores (cuando venía de Ratón, tiraba al corazón; cuando Pantera, cabeza).
El fiscal pide reclusión perpetua para el cantautor, por la comisión de 378 crímenes alevosos y premeditados.
La defensa, en cambio, solicita la absolución, alegando que las víctimas instigaron al autor de Ojalá por abuso de interpretación fraudulenta, figura que no existe, pero a su juicio, debería existir, en el código penal internacional.
Según fuentes confidenciales, el cantautor habría lamentado que lo atraparan "antes de exterminar la plaga".
El club de fans niega estas versiones, calificándolas de habladurías tendientes a empañar la sosegada trayectoria del cantautor.

14 diciembre 2007

En el estanque



El sapo me mira. El sapo me mira. El sapo me está mirando.
Yo estoy nervioso. Me pone nervioso. Me pongo nervioso.
El sapo me mira. Me sigue mirando. Me sigue mirando.
Y no puedo bajar la mirada. No puedo. No puedo hacer nada.
Hasta que me acuerdo del famoso haiku de Basho, ese que dice:
En el estanque
ruido de rana
que se sumerge.

Después pienso en que un sapo no es lo mismo que una rana. La diferencia, en todo caso, es mínima. A ciencia cierta, no sabría decir si el que me mira tan persistentemente es rana o sapo. Incluso él mismo no sé si se reconoce sapo o rana, o si establece alguna diferencia importante, como en la que se enseña en la facultad de veterinaria.
Después el sapo, o la rana, al fin, se sumerge.
Yo me peino la melena con la mano, en señal de alivio.
Y pienso que Basho me salvó.

13 diciembre 2007

Fútbol y literatura



Si uno llega, no avisa, y si no avisa, sorprende.

Diego Latorre, en la transmisión del partido Milan - Urawa Red Diamonds, disputado esta tarde en Japón.

01 diciembre 2007

El mito de la indecibilidad



lo que importa
lo que verdaderamente importa
lo que recontrarreverdaderamente importa
es tan fácil de decir
que no lo vamos a decir
acá
porque somos medio chetos con el lenguaje
¿viste?

pero cualquier hijo de vecino
las conoce
conoce sus
alcances sus
proyecciones sus
descuajeringaciones

es más
está escrito en las paredes
en los sobrecitos de azúcar
en los cuadernos de los adolescentes
(donde, a veces, hay que decirlo,
se les da una importancia exagerada)

lo importante se puede decir
con palabras sencillas
que figuran en el diccionario de la real academia
lo demás es
cotillón
café con leche
tostadas
y mermelada de frambuesa

28 noviembre 2007

La transparencia, muchachos

La cita completa es: ¡La transparencia, muchachos, la transparencia!
No sé quién, pero alguien conocido y en alguna circunstancia famosa la pronunció, y de ahí persistió y pervivió, a tal punto que cuando la escuché por primera vez me dije: FV, he ahí una frase cojonuda.
Pero yo olvidéme los orígenes. Busco en Google y no la reconoce. ¿Qué está pasando, muchachos, con la transparencia?

27 noviembre 2007

Variaciones sobre una obra deconocida


Sus manos compusieron arduamente una miniatura llamada a ser un Guernica del siglo XXI.
Pero gastaba tanto tiempo en la obra que no le quedaban ya ni tiempo ni fondos para vestirse o comer en forma, así que vestía de entrecasa y resolvía sus cuestiones alimenticias en lugares de comida rápida del barrio.
Las probabilidades eran tan altas que al final le tocó una hamburguesa en mal estado. Le agarró tal pataleta nomás salir del improvisado tugurio gastronómico que pereció fulminado en una calleja bonaerense.
Su cuerpo caía y por entre los dedos la obra maestra se escabullía y, rueda que rueda, acabó en una alcantarilla.
Una mirada desde la alcantarilla, dice la poeta, puede ser una visión del mundo.
Algún día comenzará el rastrillaje, algún día la encontrarán. Pero ya será tarde: irá a parar a algún museo o podremos contemplarla, fría y distante, por Internet.

26 noviembre 2007

Influencia de Borges y de Botnia en la escritura periodística nacional (y Peñarol)




La pastera Botnia está afectando no solamente el aire y el agua de Gualeguaychú sino también la ortografía de los periodistas argentinos. Como para muestra basta un papiro, transcribimos una nota del diario Clarín del día de la fecha.
Gualeguaychú y Greenpeace: historia de un cordial divorcio

Dice la nota:
Porqué Greenpeace ya no está ligada a las acciones anti Botnia de los asambleístas de Gualeguaychú?
Si no fuera por las emanaciones tóxicas de las papeleras, diría:
¿Por qué Greenpeace ya no está ligada a las acciones anti Botnia de los asambleístas de Gualeguaychú?

Aclara la nota:
En la Asamblea de Gualeguaychú hubo voces duras para con la ONG. En Greenpeace consideraron una radicalización que no comparten el que los entrerrianos adoptaran los cortes de ruta permanente como protesta.
Si no fuera por los desechos de las papeleras, diría:
En la Asamblea de Gualeguaychú hubo voces duras contra la ONG. En Greenpeace consideraron una radicalización exagerada/inaceptable/desmedida el que los entrerrianos adoptaran los cortes de ruta permanentes (los permanentes son los cortes, las rutas se supone que lo son por cuestiones relacionadas con el cemento, el alquitrán, etc) como protesta.

Remata la nota:
Ambos (los asambleístas de Gualeguaychú y Greenpeace) supieron que los senderos se bifurcaban.
Nos preguntamos:
¿Estarán las pasteras reciclando los cuentos de Borges para convertirlos en armas químicas? ¿Será menester invadir el Uruguay para recuperar la lengua?

25 noviembre 2007

Testamento del blogger



Todos los casi todos los días agregar un granito de arena al balde del blog.
Cerca del final de los días de la vida (esas cosas, mal que mal, se perciben) dirigirse, balde en mano, palita, cucharita de plástico, lisa, a la playa.
Allí, elegir un lugar apropiado (o inapropiado) y hacer, con la arena acumulada, un castillo de arena para la posteridad.

14 noviembre 2007

Aquí estoy sentado en un parque

aquí estoy sentado en un parque
sin palomas
sin firmamento
sin parque
sin mí

aquí las palabras que se alzan como pinceladas
para darle forma a mi rostro
son las mismas que borran
el otro rostro pintado detrás del mío
que las palabras como pinceladas
van formando

aquí estoy sentado en un parque
sin palomas
sin firmamento
sin parque
sin mí


Frank Báez

02 noviembre 2007

¡Yo no soy una zapatilla!



Hicieron una Antología de seres humanos que viven dentro del cuadrado que forman la Avenida Irigoyen, la Avenida Don Bosco, la Avenida Carlos Casares y la Avenida Pierrestegui (un lunar en la Siberia, un centenar de hectáreas sin flores), ¡y yo no fui incluido!
¡Pero ¿por qué?! -pregunprotesté- ¡Yo no quiero ser un poeta marginal!
Vos no subís porque sos una zapatilla -sentenció la Señora Antóloga.
¡Pero, Señora Antóloga, yo no soy una zapatilla! ¡Míreme a los ojos, tengo dos ojos! ¡Agreguemé a la lista, por favor!
Y ella nada: vos no porque sos una zapatilla, sos una zapatilla, sos una zapatilla verde.
¡Pero Señora, escuchemé, leamé, yo soy un ser pensante, tengo raciocinio, puedo decirle la tabla del nueve de memoria, llevo un blog, entiendo casi todas las canciones de Spinetta!
¡Fuera, zapatilla! -dijo, y se tomó el tren a Neuquén.
Me trepé al furgón pero sus secuaces me agarraron, me ataron los cordones y me devolvieron a la calle.

01 noviembre 2007

Baguala surrealista



Yo vengo de la quebrada
hecha de dientes y espadas.
Yo vengo de la quebrada
picos de dientes espadas.

Mi canto es cardón al viento,
una llama el firmamento.
Mi canto es cardón del viento,
llama glama el firmamento.

La baguala surrealista
pide pista.
La baguala surrealista
pide pista.


A la orillita de un río
imaginario me río.
A la orillita del río
imaginario me río.

Una nube de colores
bebe conmigo y las flores.
Una nube de colores
bebe conmigo las flores.

La baguala surrealista
pide pista.
La baguala surrealista
pide pista.

31 octubre 2007

El poeta marciano y parnasiano



En el año 2007 bajó en la zona Oeste del Gran Buenos Aires un marciano, que se pintaba las uñas con licor de ajenjo y escribía poesía de clara influencia parnasiana.
Una revista de Haedo, la ciudad en la que afincó, se los publicaba. El parnasianismo no era un movimiento ignorado por los cultos lectores haedenses, quienes se formaron leyéndolo directa pero sobre todo indirectamente en los poetas que habían leído a los poetas que se hicieron tales leyendo a Gautier, Baudelaire y compañía.
El marciano parnasiano se volvió a su planeta sin revelarnos la relación entre el licor de ajenjo, Marte y los parnasianos.
También nos preguntamos, después de ver su partida en plato volador desde la plaza Walt Disney (2da Rivadavia y Güemes), por qué se pintaba las uñas y no lo bebía, como hubiese hecho un humano.
Quizá su cuerpo no necesitaba líquidos, quizá era abstemio. Estas son meras especulaciones, la verdad no la conoce nadie, salvo él mismo.
Pero el marciano se volvió a Marte, y no hablaba castellano. Es así, no se sorprendan. Escribía poemas, pero no hablaba. Esto lo sabe cualquiera que sea marciano parnasiano, que se pinte las uñas con licor de ajenjo y haya pasado una temporada en Haedo, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, en el año 2007.

28 octubre 2007

Votante indeciso


¿El MAS?
No existe más.
¿Y la UCEDÉ?
Ya fue.
¿El PI?
Ni lo vi.
¿El PO?
Qué sé yo.
Borocotó no lo votó.
¿Y la IU?
Pobre IU,
sextina en Curuzú
octavilla en Yapeyú.
¡Qué desatino!
Bueno, mirá,
como soy cantor ladino
y la veda me importa un pepino
te lo digo de camino:
yo que vos lo voto a Pino
y después me tomo un vino
mirando cine
argentino.

24 octubre 2007

Poesía en expansión


En un Universo en expansión no faltan los poetas a quienes, por razones fortuitas, digamos correr el colectivo, digamos colgarse a mirar la Luna, digamos tener los pantalones rotos, se les caen de los bolsillos hojitas con poemas.
En un Universo en expansión deambulan dioses curiosos y ansiosos, se topan con poemas en los suelos, los leen, los dan vuelta, los alisan, los miran al trasluz, les crean mundos a medida.

12 octubre 2007

Los asesinos de escritores



Su accionar no tiene fisuras.
Hacen inteligencia, leen de lejos, actúan con sigilo.
Su obra es casi secreta. Por la noche se acuestan y a la luz del velador revelan, con ojos encendidos: hoy me cargué a uno.

09 octubre 2007

Subjetividad

Brillan orejas
en el firmamento.

08 octubre 2007

Fantasmagoría

De noche nos visitan fantasmas. Provocan horrorosas pesadillas cuyo magro consuelo son las pausas de la vigilia, el puente entre un sueño y el siguiente.
De día se nos meten fantasmas por las paredes. Generan batallas domésticas, accidentes de tránsito, guerras mundiales. Nos desembarazamos falsamente de ellos por la noche, cuando nos gana el sueño, el túnel entre un día y el que sigue.
¿Inevitables, entonces, los ataques fantasmales?
No, de ninguna manera. No todos padecemos su actitud entrometida, invasiva, rompedora de quinotos.
Hay un horizonte, un modelo al que aspirar, un espejo en el cual mirarse, seres afortunados que jamás fueron visitados por ellos, duermen a pata ancha, vigilan a pierna suelta, van de acá para allá como si no hubiera nada de qué preocuparse. Son los fantasmas.

06 octubre 2007

El fin de la pasión

Setenta balcones
y ningún cantor de serenatas

(menos mal)

05 octubre 2007

Receta para escribir un cuento



Un cuento es una playa. Mar, sol, amanecer, atardecer, visitantes fugaces, lugareños duraderos, marineros, pescadores, gaviotas, bikinis, heladeros.
Un cuento en el sentido estricto de la palabra es ciudad. Embotellamientos, multitudes, manifestaciones, huelgas generales, trampas, palomas, chorros, crímenes organizados, policías desorganizados, políticos corruptos, alcahuetes, profesores, taxistas, iglesias, panaderías, burdeles, libre albedrío, finanzas, Marlboro, Benetton.
Un cuento verdadero es campo. Gauchos, chinas, caballos, vacas, domas, ordeñes, ranchos, Chagas, folklore, mate amargo, mirada en lontananza, mirlos, vino tinto, chanchos, cosechas, borrachos, puñaladas.
Cuento es montaña, altura, nube. Águilas, leñadores, escaladores, tormentas de nieve, silencio, estrellas, eremitas, ovejas, terremotos, paz, amor, acantilados, zumbidos en la noche, platos voladores.
Cuento es jazz, pintura barroca, surrealismo, cumbia villera, Chopin, Beethoven, rock, Magritte, Velázquez, Coltrane, Gardel en barco a la deriva, cine, meditación, pecado, perdón, quién soy, dónde estoy, adónde vamos a bailar. Un buen cuento respira por sí mismo, tiene ritmo de cuento.
Un cuento es heroísmo, liberación, luz, claridad, canario, misterio primordial, revelación, Dios y María Santísima. Un cuento nombra, si es preciso, lo innombrable; y si es preciso callar, calla. Para un cuentista de raza, un cuento es todo lo que tiene para dar.
Desierto es cuento. Arena, soledad, camellos, beduinos, Sherezadas, traficantes de oro, sed, arena, inmensidad, color, agonía, espejismos, lámparas, alfombras voladoras, deseo de estar en otra parte, otras partes, otros lados, pasajes.
Cuento es selva. Jaguares, papagayos, serpientes, veneno, mosquitos, ríos, verde, machete, choza, aullidos, alaridos, gritos, miedo, rusticidad, humedad, arco iris, tucanes, colores, colores.
Un cuento es circular, avanza en curva, en línea recta. Puede cruzarse consigo mismo o con un pájaro, saludarse, hacer una reverencia o hacerse el desentendido.
Un cuento es fiesta, champagne, secreto, intimidad, agua mineral, vodevil, compromiso, puntos sobre las jotas, huevo, gallina. Un cuento es desnudez, puchero, tejido, juego de azar.
Un buen cuento es ningún lugar, abstracción, la nada, Júpiter, el Infierno, tierra de nadie, alta mar, frontera que se deshace, se desvanece el cuentista, sin aire de tanto escribir, de tanta entrega, se viene abajo, al fuego, al nido, a la lactancia, al bolo alimenticio puesto en la boca por la madre naturaleza del cuento.
El cuento es masticado por fuerzas imposibles, escupido al infinito, a la distancia, allá van los cuentos, como estrellas, cometas, galaxias que nacen. Alados y arrogantes, se dispersan, se alejan múltiples, anárquicos, cuentísticos.

13 septiembre 2007

Los explicadores

Hay quienes piensan que se trata de uno de los males de estos tiempos del nivel de los maremotos, los accidentes de tránsito, Al Qaeda, el imperio norteamericano, el FMI, los huracanes y los mosquitos mutantes de la Pampa. Se trata de los individuos, generalmente machos adultos, aunque las hay hembras también, que sienten en todo momento la íntima e impostergable obligación de explicarlo todo.
Se manifiestan en la lengua escrita pero lo suyo es la oralidad. En algunos ámbitos como los programas de radio, los encuentros literarios y los taxis prácticamente han desplazado todas las otras tipologías discursivas.
Los portadores confunden la patología con el legado divino, con la necesidad de dar a conocer su genio individual, con la voluntad de iluminar al lego, al ignorante, al que no tuvo la suerte de nacer con su capacidad de análisis.
El explicador no deja pasar oportunidad. La secuencia que sigue es lineal: todo tiene explicación, él la conoce, él se la descerraja al interlocutor sin contemplaciones.
No tiene sentido imaginar un ámbito capaz de escabullirse de sus vastas verdades. Tácticas del fútbol, claves de la prosa contemporánea y la antigua, fenómenos sociales y naturales, avances de la genética, la filosofía, el psicoanálisis, la magia, estrategias para ganarle una partida de ajedrez a Gari Kasparov. No existe refugiio en el Universo inmune a su capacidad de explicación.

Ortega lo vio en cierta comunidad a principios del siglo pasado. Hoy no conoce fronteras y la velocidad de propagación ha alcanzado la línea ípsilon.
Afortunadamente hay quienes vienen observando el fenómeno y están trabajando duramente en maneras de combatirlo.
Entre ellos destacan los productos de laboratorio de una importante universidad americana que se encuentran en etapa de prueba y experimentación con ratas y cucarachas. De los informes surge la esperanza.
A continuación una breve descripción de algunos de los que a priori parecen más eficaces.

Desexplicador en aerosol.

Se aplica directamente sobre el rostro del explicador a una distancia de hasta un metro. Lo lleva a cambiar de tema sin percibir el rociamiento. No afecta la capa de ozono. Ideal para taxis y ascensores.

Chip desexplicador.

Aparato adaptable a radios, televisores, computadoras y afines. Alcanza a opinólogos y chateadores por igual. AM, FM, PC, Macintosh, Windows y Linux. Convierte la explicación en música preprogamada o aleatoria, preferentemente instrumental.

Desexplicador intravenoso

Sólo en casos extremos. Tiene muchísimas contraindicaciones pero hay quienes piensan que peor es la enfermedad que el remedio y que París bien vale una misa. Requiere el uso de la fuerza.

Bombita de olor antiexplicadora

Ideal para patios de universidades, colas del banco y colectivos. Actúa simultáneamente contra explicaciones simultáneas. Deriva y remezcla conversaciones con efectos divertidos.

11 septiembre 2007

teatro



¿Quién dijo que no pasa naranja? En algunos lugares pasan cosas de verdad. "Espía a una mujer que se mata" es una obra diriigida por Daniel Veronese, interpretada por un grupo de animales de teatro sin cuyo aliento no puedo imaginarme el texto que juega con textos de Chejov que juega con el espectador que sin darse cuenta acaba samarreado por una montaña rusa de pulsión teatral y queda turulato sucundum.
Perla blanca para esta puesta recontra bien puesta, por lo menos así lo veo yo.

10 septiembre 2007

aspiración

un poema breve
que diga algo

07 septiembre 2007

El agua y el desierto (un viejo chiste)



Que para mí es nuevo porque lo escuché por primera vez hace unos días. Lo viejo es nuevo si es nuevo para el receptor (emisor, receptor, mensaje). El chiste, dicho sea de paso, no tiene autor. Eso convierte a todo aquel que lo vuelva a narrar en un coautor. Quizá en un futuro la literatura vuelva a la oralidad y el chiste sea la única forma que ha sobrevivido a todas las eras geológicas de su historia. La cucaracha que vivió con los dinosaurios y con los últimos habitantes de la noche de los tiempos.
Pero vamos a lo nuestro.
Viene un tipo por el desierto, muerto de sed. ¿Cómo es el tipo? Como usted quiera, arquetipo de muerto de sed en el desierto. A duras penas camina el pobre, arrastrando los últimos hilos de ganas haste que ve, a lo lejos, una figura humana. ¿Otro espejismo?
Con las fuerzas de que dispone se acerca. Ve que no es una fantasmagoría, que es un hombre hecho y derecho, parado detrás de un mostrador sobre el cual se exhibe un sorprendente número de corbatas (todo es sorprendente en esa situación: el vendedor, las corbatas, el puesto ahí, en el medio del desierto; parece una alucinación, pero es la realidad). Con la lengua literalmente afuera, el perdido balbuce: "¡Agua! ¡Agua! ¡Quiero agua!"
El vendedor, elegante, sonriente, dice que, muy a su pesar, agua no tiene. "Pero tengo estas lindas corbatas", aduce, retomando la sonrisa, "mire usted, las tiene de los más variados colores, lisas, rayadas, floreadas... Incluso, si usted es un fanático de los dibujos animados, lo veo en sus ojos, tengo, vamos a ver, la del Ratón Mickey, la del Pato Donald..."
"¡No! ¡No quiero corbatas! ¡Quiero agua! ¡AGUA!"
"Lo siento en el alma, pero debo reiterarle que agua no tengo. Si lo desea, a dos kilómetros hacia el Norte hay un restaurante, a lo mejor allí pueden ayudarlo."
El sol del mediodía hace arder la arena del desierto. El beduino avanza ya no de pie, de rodillas primero, arrastrándose después. Finalmente llega al restaurante, en cuya entrada está apostado otro sonriente y elegante caballero. Un poco más alto y más moreno que el otro.
"Agua, agua, agua..." Ya no hay lugar para armar frases, el sediento no puede articular una oración bimembre.
"Mi estimado amigo, lo ayudaría con mucho gusto, pues hay agua en abundancia y muchas otras bebidas en el restaurante. Pero hay un problema insalvable, sin corbata no puede ingresar. Lo siento."

30 agosto 2007

querida wonder woman mi heroína


querida wonder woman mi heroína
no viniste jamás a rescatarme
en tu avión invisible ni a besarme
yo soy el que te amaba en la cocina
tomando mi nesquik frente a la tele
yo soy el que tembló cuando aquel malo
te colgó de los pies y quedé al palo
sin nada que me alivie y me consuele
porque cabeza abajo rebalsaban
tus tetas de ese traje con estrellas
los ángeles de charlie flacas bellas
no me hacían temblar ni me asombraban
pero vos con corona y brazaletes
me volabas el coco y los zoquetes

Ramón Paz

21 agosto 2007

metamorfosis

en un mar
paladar
un pez
portugués
bailotea

se marea
discurre
y escurre

desemboca
en la roca
de un río
sombrío

helado
y anclado
arrulla

y aúlla

17 agosto 2007

Congreso de Literatura

En el Congreso de Literatura un grupo de cancheros nos preguntamos qué es poesía y nos contestamos todavía más cancheros poesía eres tú.
En el hostal hay un pibe. Me pregunta qué hago acá y yo le cuento. Ahora me cuenta él. Es un contrapunto, una payada. Es maestro especial en una escuela de Santiago del Estero. Trabaja con chicos autistas, dice que hace lo que puede. No hay escuelas para autistas. La educación especial ni siquiera entra en el sistema educativo. ¿No? No, está afuera. Lo máximo que pueden conseguir los padres de un chico autista de Santiago del Estero es un subsidio de 150 pesos para lo cual tienen que ir hasta Buenos Aires y si tienen todos los papeles y si tienen suerte...
Si un marciano baja a la tierra y nos convierte a los congresales en chatarra espacial y con la venta de la chatarra espacial funda una escuela para un chico autista de Santiago del Estero, ¿será poesía, narración, prosa poética, tú, aquél, el otro yo?.

04 agosto 2007

Caperucita Roja y el Hombre-lobo

Es una noche de luna llena y el Hombre-lobo adopta la apariencia apropiada.
Caperucita Roja, de quien nunca se dijo que también era una chica loba, pero lo era, y de las buenas, adopta el lobuno aspecto y enfila hacia el bosque correteando sin canastita.
Como no podía ser de otra manera, loba y lobo se encuentran entre los matorrales. Exhaustos y felices rematan la faena con generosas porciones de perdices.
Desde el punto de vista de las perdices, dicho sea de paso y entre paréntesis, la historia no es tan rosa, pertenece más bien al género de la tragedia.
Por la mañana, humanos otra vez, el Hombre-lobo y Caperucita Roja se preguntan los nombres, intercambian números de teléfono y se van, cada chancho para su rancho, presas de los recelos, las sospechas, las dudas y la desconfianza que despiertan los lobos cuando se vuelven humanos.

19 julio 2007

Diálogo

- ¡Qué agobio, Microbio!
- ¡Y qué pena, Ballena!

02 julio 2007

es fácil escribir un poema

del otro lado del guante de la tristeza está la alegría
además está la mano
y el aire

así más o menos veo la cosa
esa es toda mi filosofía al cabo de cuarenta y un años de existencia
que es poco es poco
no lo voy a negar
pero nací así

me gusta la metáfora
hablar en imágenes
más me gustaría un lenguaje abstracto
y más que todo la geometría
qué no daría por ser un arabesquista (no sé si se le dice así al que hace arabescos) del siglo XV

yo no sé de qué hablan los diarios
no los entiendo
ojo, no digo que no me importa
a mí la realidad es lo que más me importa
(de hecho he puesto una coma en un poema sin signos de puntuación)

pero quisiera saber explicar lo del guante
un guante tiene dos lados
darlo vuelta no debe ser tan extraordinario
lo digo por experiencia personal:
yo ahora mismo estoy triste pero estoy alegre
el guante se me da vuelta a lo loco

¿y el aire? (ahora pongo signos de puntuación,
qué inestabilidad, pero son necesarios)
el aire tiene lo suyo: esta ahí
tiene un papel fundamental en la película
sin texto
sin crítica
y sin embargo

y si el aire es importante la mano no te digo nada
qué sería del guante sin la mano
dijo Andrej Tarkovski una noche en Moscú
(el vodka había trabajado en él)
la mano mueve la cosa
la mano calza el guante

a lo que iba:
estoy tan triste que estoy contento
eso no me gusta decirlo así
preferiría una imagen potente
un acorazado Potemkin
(hoy me siento ruso aunque nunca estuve en Rusia)

escribir un poema es fácil:
sólo hay que dejar que fluya la conciencia
¿estoy postulando que la literatura es una papa?
¿estoy atacando los pilares de la literatura?
creo que no
(esto no es más que un blog, lo leen dos o tres amigos)

en la estrofa anterior (iba a decir párrafo, acaso debería)
he descubierto que atacando es anagrama de acatando
qué cosa ¿no?
se intercambian la c y la t y hablamos de lo contrario
lo malo de ese descubrimiento es que no será traducible al ruso
(esta estrofa no forma parte del poema, tómesela como una posdata)

a lo que iba:
el guante
y las vueltas de la vida

17 junio 2007

De las aves

De las aves que gustan me vuela el chancho
De las casas de lujo prefiero el rancho
De los platos más caros el superpancho
De los ríos angostos un río ancho
Esteros del Plata
Llenos de lata
Rima barata
Y en alpargata
Si esto fuera una canción
Me gustaría un montón
La cantaría en Morón
Y arrancaría un botón
De tu camisa de seda
En mitad de la vereda
Mientras un gol de Pineda
Entretiene de la veda
De la carne y combustible
A la patria dirigible
Al cobarde y al temible
Al durazno y al sensible
A mí el poder me la suda
Mi cabeza es una duda
Mi abuela baila desnuda
Y la lengua se me añuda
Porque yo soy un poeta
Y escribo en camiseta
Mi palabra pizpireta
Sólo piensa en tu bragueta

03 junio 2007

El vigor de la mirada

De tanto mirarme el ombligo me salió un ojo que me mira. Ahora que somos dos no pueden acusarme de egocentrismo.

28 mayo 2007

Sueño recurrente del transplantado cerebral

Duerme. Vienen pájaros. Picotean su cabeza. Se despierta liviano, sin preocupaciones mundanas. Levanta vuelo, picotea cabezas dormidas. Con los trocitos de cerebro construye un nido. Se acuesta agotadísimo (hacer un nido con trocitos de cerebro no es tarea sencilla). Se duerme. Vienen a visitarlo unos pajarracos. Se agarra la cabeza. Despierta.

27 mayo 2007

El león y los bañistas

Un chiste político tomado de la columna de Mario Wainfeld:
Dos amigos salen de bañarse en un arroyo. Aparece un león. Se echan a correr, descalzos. El león los persigue. Es veloz, descuenta distancia. Uno de los amigos se detiene y se calza unas zapatillas. Su compañero le grita “no sé si te va a servir, el león corre más que nosotros”. “Yo no quiero correr más rápido que el león –responde el otro–, me conformo con correr más rápido que vos.”

22 mayo 2007

De sueños los avenida la

Creer usted no me va a, pero aseguro le momento este que en, tecleo mientras entrada esta, estoy acá no sino un como durmiendo lirón. Eso y nada no es. Extraño lo más es cuando que despierte me encontraré no la (entrada la a) y de soñador suerte mi lamentaré: recórcholis, diré me, buenísima tenía idea una y perdió me se en difuso el mundo sueños los de.

18 mayo 2007

La transparencia

Lo bueno de la transparencia es que la gente puede ver a través de nosotros.
Lo malo es que entre la multitud nunca falta el malabarista que se pone a jugar con cuchillos, nos corta por todos lados y nuestra sangre invisible riega las calles de Constantinopla.

15 mayo 2007

Equívocos



1

Una señora S limpia la casa de una señora Ñ. Le toca pasar el trapo por la computadora. No quiere hacerlo porque acaba de escuchar en la radio que un nuevo virus sin remedio está infectando esos aparatos infernales. Piensa en la cara de la señora Ñ (lo cual la atemoriza aún más) y con un plumero a la mayor distancia posible libera de polvo el teclado, el monitor y el horrible roedor de plástico.

2

Un señor T se sube a un tranvía ayudado por un amigo, el señor R, y se despide diciéndole "Nos vemos". Un señor M mira la escena desde el ínterior del tranvía. La frase de T le produce inquietud primero y terror después porque el señor T es ciego. El señor M se imagina a sí mismo ciego y desgraciado.

3

La señora S y el señor M vuelven a casa a la misma hora. Ya olvidaron las escenas anteriores, pero caminan, se dan un beso, se quitan los zapatos y hablan con el terror trabajándoles el inconsciente.

La discusión empieza por el punto exacto del arroz integral, y acaba con un portazo del señor M y un grito de la señora S: "No vuelvas nunca más".

11 mayo 2007