Los sapos

El mundo está controlado por sapos. Si miran bien, los líderes mundiales, los peluqueros, los choferes de autobuses, son sapos.
Venís durmiendo en el viaje. De pronto te despertás y estás inmerso en una nave conducida por un sapo sonriente que te lleva hacia la perdición.
No hay nada que hacer. El sapo va mirando el pavimento lo más pancho, los demás pasajeros roncan y notás que ni siquiera hay ventanas para abrir y tomar un poco de espacio exterior.
Llegás a destino, los ojos abiertos, tenso. Caminás entre los demás pasajeros buscando una complicidad, alguien que haya visto lo mismo que vos. Ni caso, los sapos los engrupen con una facilidad pasmosa.

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