La vida después de la Eternidad

Siento defraudar el lector por no poder cumplir la promesa del título, ya se lo voy diciendo: desilusiónese ahorita nomás, no avance con antorchas encendidas.
Y si avanza igual, ya sabe: de lo del título, nada. ¡Ya me gustaría a mí tener el contenido de semejante asunto, qué literatura ni qué ocho cuartos, menuda revelación sería, la vida después de la Eternidad, Dios me libre y salvaguarde! Me retiraba de las canchas, colgaba la raqueta y empezaba a criar panza.
Piense que si así de defraudado se siente usted, qué tristeza no me alcanzará a mí, autor y prometedor, que me fue dado el título, por decirlo de alguna manera, y me quedé esperando la papa, boquiabierto, patitieso, "venga eso, pibas", les dije a las musas, "no me dejen así en ascuas", y nada.
"¡Arreglatelás!", me gritó la última yéndose burlona, sobradora, canchera y argentina. Eran una legión las musas, como un equipo de hockey, leonas flacas, de anteojos, poetas pálidas.
Qué le vamos a hacer, amable lector, en esta orfandad estamos. Si quiere nos suicidamos juntos, pero hoy no, hoy el día está tan lindo..., y tampoco hay que exagerar, ¿no es cierto?, matarse por una defraudación...
Al fin y al cabo, todos los días uno se defrauda por algo, y no llora tanto, no se tira por los acantilados de Pittsburgh, aunque no haya acantilados en Pittsburgh, porque es llana como La Plata, 25 de Mayo o Lincoln.
Es raro, uno pone el nombre de una ciudad que desconoce y es como si hubiese estado ahí, un viajecito mental y pasajero.

Dudas sobre el Indec cósmico

¿Y si no fueron 10 las plagas de Egipto, los mandamientos? ¿Y si no fueran 7 los pecados capitales, las maravillas del mundo, los días de la semana?
¿Y si no fueron 3 las carabelas, los mosqueteros, los chanchitos, las Marías?
¿Y si no son 4 los puntos cardinales, las estaciones del año, los Beatles, los jinetes del Apocalipsis? ¿Y si no fueran 12 los meses del año, los apóstoles, los pasos del penal, los monos? ¿Y si no fueran 24 los períodos climáticos del año solar, las horas del día?
¿Y si no son 11 los pies de un endecasílabo, las rutas perdidas del Valle de Jerte, los jugadores del Fluminense? ¿Y si no son 64 las casillas del ajedrez, las artes tántricas? ¿Y si no son cinco los sentidos, los dedos de la mano, Los Latinos, Los del ritmo?
¿Y si no fueran 2 las partes del día, las caras de la moneda, las Coreas, las Meninas de Velázquez, las orillas del río? ¿Y si no fuera 1 lo 1, la Unidad Básica, el motor inmóvil, el bolo primigenio, la salida de este enjambre de Números?

La conquista de la "e" (lenguaje y machismo)

Ahora que los argentinos (y las argentinas) tenemos Presidenta y no Presidente, el machismo lingüístico ha dado un paso más en su afán conquistador, y la otrora indiferente desinencia "e" está más cerca de ser definitivamente masculina (o masculino o masculine).
Me explico. Lo que todo el mundo tenía claro era que la "a" era una terminación predominantemente (o predominantementa) femenina mientras que el final "o" era masculino como un gaucho, un torero o un tesorero. La "e", en cambio, estaba en una zona neutral, ambigüa o intermedia, se acomodaba indistintamente a los dos artículos: el estudiante, la estudiante, el dibujante, la dibujante.
Eran contados los casos de "e" masculina: el pibe, la piba; la monja, el monje; el infante, la infanta, ocupaciones estas últimas, dicho sea de paso, cada vez más excepcionales.
Había también muchos casos de desinencias en "a" indistintas. Por ejemplo el artista y la artista, el poeta y la poeta (un intento, que fracasó, del machismo lingüístico de conquista de nada menos que la "a" fue la invención de la palabra "poetisa").
Astuto, el machismo, nunca reivindicó para sí la "o": nunca habló del tenisto ni del pianisto para referirse a Guillermo Vilas o Bruno Gelber. Ni hablar de la profesión de sindicalista, tan femenina palabra para designar a individuos de indudable masculinidad como Lorenzo Miguel o Hugo Moyano.
¿Por qué no se pidió llamar a esos recios varones sindicalistos en lugar de sindicalistas? ¿Por qué en lugar de hablar de la reunión entre la Presidenta Fernández y el Sindicalista Moyano no se habla de la reunión entre la Presidenta Fernández y el Sindicalisto Moyano?
Otras profesiones podrían también mutar: el astronauto, el taxisto, el electricisto, el policío. ¿Por qué limitarnos a presidentas y sindicalistos?
Una decisión audaz sería declarar la eliminación de la "e" final. Así tendríamos la presidenta y el presidento. El guardaparco y la guardaparca.
Pero no sucede esto, el machismo lingüístico se queda callado y así avanza, de manera tal que la "e" cada vez le pertenece más. Como los mejores conquistadores de la historia, el machismo logra su objetivo sin jamás mencionarlo.
Sus efectos futuros están a la vista. Alcanzarán a los adjetivos y a las adjetivas. Y más tarde a los adverbios y a las adverbias, a las preposicionas y les preposiciones.
Todavía se puede decir esto: Mi amiga Alicia es una docente inteligente, prudente, y, sobre todo, muy coherente en sus ideales.
Pero pronto, cuando la "e" ya sea totalmente masculine, se va a tener que decir: Mi amiga Alicia es una docenta inteligenta, prudenta, y sobre toda, muy coherenta en sus idealas.

Idea para un diario


La onda sería escribir un diario anotando solamente lo menos relevante del día. El esfuerzo resultaría análogo al que conocemos, pero inverso: el diarista deberá repasar la jornada para hallar o elegir el hecho menos significativo. No un hecho inconsistente cualquiera, sino el más.
El método conviene, sobre todo, si el narrador protagonista es persona famosa o célebre.
Así, cuando el lector desesperado busca en el libro el inolvidable día en el que ordenó la invasión Polonia, descubrió la penicilina o compuso La balsa en La Perla del Once, encuentra que la celebridad sola y escuetamente anotó: "esta mañana me cepillé los dientes con el mismo dentífrico que ayer".
Supongo que a alguien se le ocurrió ya la idea simple y maravillosa y habrá miles de volúmenes de este tenor, pero por las dudas la escribo antes de que se me escape y porque me parece original e instructiva para la juventud rebelde, ansiosa y tremebunda.

Insensibilidad vecinal


Un vecino descubrió un objeto capaz de producir no sólo placer, sino algo más, la revelación de un secreto para el alma. ¿El objeto? Un puñado de canciones de Ricardo Arjona, grabadas en vivo.
Lejos de todo egoísmo, quiso compartir la sensación y las vibraciones con los vecinos del barrio, un viernes por la mañana.
El vecindario, empero, es ingrato por naturaleza. Años de vida en sociedad han convertido a sus habitantes en seres escépticos, desesperanzados, ciegos a todo altruísmo, a cualquier muestra de solidaridad.
Los más insensibles, incluso, consideraron el gesto como "ruidos molestos", y llamaron por teléfono a las autoridades.

Sepa si usted es un asesino serial



1. Al leer "A sangre fría", usted...
a. se identificó con el personaje de Perry Smith.
b. se identificó con el personaje de Dick Hickock.
c. Usted no leyó "A sangre fría".

2. Si un viejito se cae en la calle, usted...
a. mira para otro lado.
b. no puede parar de reírse.
c. corre a ofrecerle ayuda.

3. Usted se informa de la actualidad...
a. mirando Canal 26.
b. mirando Crónica TV.
c. leyendo ensayos filosóficos.

4. Si el ladrido de un perro lo despierta en el medio de la noche, usted...
a. siente deseos de estrangularlo.
b. lo estrangula.
c. va hasta el baño y se coloca algodones en los oídos.

5. Si no queda más algodón en el baño, usted...
a. siente deseos de estrangular al perro.
b. lo estrangula.
c. se dirige a la farmacia de turno más cercana, compra algodón, se lo pone en los oídos y trata de conciliar el sueño.

Resultado
Si usted leyó la encuesta y en cada punto eligió una opción (a, b o c), usted es, potencialmente, un asesino serial.

¿Esto es arte o lo tiro? Pandemia cultural

¿Esto es arte o lo tiro? Pandemia cultural Programa de radio emitido por FM Fribuay entre los meses de septiembre y diciembre de 2020. Parti...