De algunos detalles para reconocer a los verdugos

No creen en los puentes.
No soportan nada derivado del círculo.
No aprenden el número tres.
Disponen de loros que roban el lenguaje.
Son insensibles a la música y no perciben tres colores de la
gama tonal.
Tienen una vena de más.
Se llaman a sí mismos y no acuden.
No soportan la última hora ni la primera.
No aspiran a ser hombres sino animales superiores.
Piensan que un filo separa lo infinito de lo finito.
Tienen un solo sueño recurrente que escriben en un libro
colectivo oculto en campo de maniobras.
Tienen dos sombras.


Alberto Muñoz
-saqueado de http://musicararablog.wordpress.com/-

Contemplaciones del chancho

El grito se propaga entre fantasmal y  aterrador. Lo matan porque no sabe defenderse. Puede que alguno de sus compañeros lo vea en su última hora. Pero tal vez ese testigo impasible crea que las patas cortas no ayudan en ninguna huida. O que la mugre es también una forma de dignidad que perdona cualquier final.
   Si se vieran uno al lado del otro, quizá, colgando de ganchos en el techo de un restaurante de moda, finamente enjamonados, pensarían que, con el tiempo, incluso la muerte no es más que otra forma de estar aburrido.

Alejandro Bentivoglio
Paul está muerto
Macedonia Ediciones

Prueba de alta sensibilidad

Esos ruidos que sueltan los papeles estrujados —tan parecidos a los huesitos que crujen—, y los patéticos esfuerzos con que luego se mueven para recuperar la lisura perdida, lo conmovían hasta el llanto.

Eugenio Mandrini
La vida repentina
Macedonia Ediciones

A mi propio poema


En el mejor de los casos
serás, mi querido poema, atentamente leído,
comentado y recordado.

En el peor de los casos
sólo leído.

Hay una tercera posibilidad:
aunque escrito,
un instante después arrojado a la papelera.

Puedes optar por utilizar una cuarta salida:
desaparecer no escrito
ronroneando satisfecho algo para tus adentros.

Wisława Szymborska
Traducción de Abel Murcia y Gerardo Beltrán
Y hasta aquí
Posdata Editores

Poema en el papel



Soy poesía de la vieja escuela,
bar, birome, cuaderno,
mi hogar es blanco mate
de un árbol que ya no es.

Nací al calor de la temperatura ambiente,
el lenguaje se enjugó en la hoja,
pulsión de tinta verdadera en celulosa prensada.

La materia me constituye.
Por eso te ruego:
no me tipees,
no flageles el trazo,
no me estandarices.

No cometas el sacrilegio de “pasarme” a una A4 virtual,
no me apliques el corrector automático.

No me copies.
No me pegues.
No me metas en un blog.
¡No me subas al Facebook!

Soy un poema de la vieja escuela
escrito en un bar,
en un papel.

¿Esto es arte o lo tiro? Pandemia cultural

¿Esto es arte o lo tiro? Pandemia cultural Programa de radio emitido por FM Fribuay entre los meses de septiembre y diciembre de 2020. Parti...